<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss'><id>tag:blogger.com,1999:blog-21258986</id><updated>2009-10-24T18:15:26.525-03:00</updated><title type='text'>La venganza del Sr. Cobayo</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>JuanCo</name><email>noreply@blogger.com</email></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>17</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21258986.post-117491975474983412</id><published>2007-03-26T12:26:00.000-03:00</published><updated>2007-03-26T12:51:21.773-03:00</updated><title type='text'>Fumando espero</title><content type='html'>La luz roja, intermitente, de un cigarrillo a punto de consumirse era la única señal de vida en la oscura, vacía y silenciosa redacción del matutino El Sofista. Haroldo pensaba y fumaba, apoyando los codos sobre los papeles de su escritorio con una Remington inanimada como único testigo. Colaboraba con el silencio asfixiante de las oficinas sin ventanas que daban inútilmente a la Avenida de Mayo. Un silencio&lt;br /&gt;amenazante, como esos que anteceden a una tormenta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que buenos tiempos aquellos, pensó Haroldo, en los que las teclas de las máquinas sonaban a un ritmo febril, incesante, como en un coro. Tiempos en los que los escritorios estaban ocupados por seres habladores, tiempos en los que el humo de los cigarrillos invadía la redacción de tal manera que casi no se le podía ver la cara al vecino de escritorio,  pero uno sabía fielmente que a su lado había un colega. Noches sin dormir, en las que solo se levantaba el culo de la silla para bajar a comprar unos Camel y de paso un par de atados de los que fumaban cada uno de los presentes o para recibir al pibe de las pizzas, porque también había que comer, a las apuradas, pero comer al fin. Eso sí, sin dejar de tipear. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso hasta la llegada del Proceso de Reorganización Nacional, momento que aterrizó como llega un martes después de un miércoles, sin que uno se pregunte por qué. Y allí estaban, de un día para el otro, los muchachos del Servicio de Inteligencia del Ejército merodeando la redacción y haciendo las presentaciones del caso con directores y jefes de redacción. Y mientras Haroldo recordaba esto en la oscuridad de la oficina, rió. Sin hacer ruido como para no espantar los fantasmas, solamente con una ondulación casi imperceptible en la comisura de los labios. Servicios de inteligencia militar, repasó. Inteligencia, Militar, términos contradictorios, se dijo y recordó cariñosamente a Groucho Marx, que por otra parte fumaba tanto como él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las cosas al principio siguieron casi sin cambios de peso. El humo continuaba invadiendo cada rincón de la redacción, los tecleos seguían casi tan vertiginosos como antes e incluso, sumidos en una inconsciencia casi blasfema, se hacían chistes negros sobre algún que otro amigo del que no se tenían noticias. Eso hasta que llegaron las primeras advertencias por alguna nota imprudente, advertencias que por el momento bajaban de boca del mismo director con el que convivían día a día. Se tomaron entonces algunos recaudos, las paredes escuchaban y repetían lo escuchado en lugares nada convenientes. Al humo omnipresente de la redacción se le sumaron un par de aparatos de radio que a un volumen importante camuflaban las charlas más arriesgadas. Humo y ruido, por el momento esa cortina era suficiente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Prohibido” fue la palabra en boga de allí en adelante. Prohibidas todas las actividades políticas y sindicales, prohibidos los términos procaces, prohibidas las noticias que perturben el normal procedimiento de las Fuerzas Armadas, de seguridad y de la policía, prohibidas las notas que atenten contra la moral cristiana, la familia y el honor y así la lista podía seguir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cara de las prohibiciones se materializó y presentó una tarde de otoño como un tal General Gicciardini. “La censura bien ejercida es higiénica y altamente saludable, como la cirugía. Cura y desinfecta las partículas insalubres extirpándoles tumores dañinos que enferman y contaminan”. Ese fue el discurso con el que Gicciardini dio inicio a la relación con la gente de la redacción. Nadie les dijo abiertamente que El Sofista estaba intervenido desde esa tarde, pero estaba más que claro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Haroldo no le había caído nada bien a Gicciardini, desde un principio. Al General, por otra parte, le molestaba mucho el ambiente de la redacción viciado por el humo. Uniendo ambas animosidades el General, que se mostraba en la mayoría de los casos sagaz y por sobre todas las cosas ingeniosamente perverso, decidió implementar un método poco usual de censura. Los reunió a todos en su oficina y misteriosamente los instigó a seguir fumando una vez adentro. “No, no, deje Raymundo, no apague el cigarrillo. Haga de cuenta que le concedo una última pitada, como a los condenados a muerte”, le dijo al encargado de la sección economía y sonrió con malicia. “Para que les voy a mentir, a mí me gustan mucho los jueguitos y por otro lado no me gusta nada el humo enviciado y pegajoso de sus cigarrillos”, les dijo a todos y cada uno de los presentes. “Digamos que yo puedo seguir con mis jueguitos y que ustedes pueden seguir fumando”, prosiguió. “¿Cómo es esto del juego?. Fácil: todos pueden seguir fumando, pero cada vez que enciendan un cigarrillo como penalidad una palabra les será vedada. Ustedes, señores, son los propios responsables de su censura”, les dijo y volvió a sonreír. “Por empezar, Haroldo, no quiero ver en la edición de mañana que use la palabra ‘utopía’, esa que a usted tanto le gusta, de lo contrario nos sentaremos a hablar más seriamente. Y termine su cigarrillo ya se lo ganó”, le dijo. A Haroldo todavía le retumbaba en la cabeza la voz imponente de Gicciardini y mierda si es escalofriante recordarla en el silencio de esta noche expectante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vicio hijo de puta, casi ninguno de los muchachos de la redacción lo pudo dejar. Solo un par de ellos Bernardo y Mariano pudieron controlarlo e incluso se cebaron hasta tal punto que terminaron haciendo virulentas campañas para erradicar la nicotina de la faz de la tierra. Los demás se fueron quedando poco a poco sin palabras. Raymundo decidió una tarde usar cada una de las palabras vedadas: Golpe, tortura, revolución, derechos y humanos, verdugo y medio centenar más. Al día siguiente su escritorio estuvo vacío y así quedó hasta hoy. Los demás ni siquiera se animaron a usar el escritorio de Raymundo para apoyar un bolso o para colgar un saco. Otro de los colegas, indigente ya de vocabulario, se volcó sin matices a la frivolidad. Como ejemplo vale decir que la nota más impactante que escribió en el último semestre se tituló algo así como “Toda la onda del verano”. Alguno que otro se exilió y hasta ciertos profesionales más prácticos, como Héctor Gerardo, cambiaron de profesión. Aún hoy recuerda Haroldo las palabras del colega que se hizo contador por miedo a quedarse sin palabras. “Haroldo, para sobrevivir en la jungla es necesario camuflarse un poco”, le dijo antes de hundirse en las columnas del debe y del haber.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Haroldo siguió su pelea cada vez más personal con Gicciardini, que parecía disfrutar del desafío. “Déjelo, lo va a matar”, le decía el General cada vez que pasaba por al lado del escritorio de Haroldo y lo sorprendía fumando. Haroldo seguía dándole a las teclas y al cigarrillo, estoico, envalentonado por la soledad. El aire enviciado se encontraba circunscrito a su escritorio. Como en esos dibujitos animados en los que una nube sigue al desgraciado, el rincón de Haroldo era puro humo grisáceo frente a la pulcritud de los demás rincones del matutino. Los pocos colegas que quedaban simplemente se dedicaban a aporrear las teclas como seres inanimados. “Apenas si somos una manada sumida por el pavor”, le dijo un de ellos en tono confesional y compungido. “Una cosa es la sumisión por la pavura y otra cosa es la genuflexión azucarada y gozosa”, le contestó Haroldo y fue uno de los últimos cruces que tuvo con un colega de la redacción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Haroldo fue paseado por todas las secciones del matutino. De política había sido removido apenas iniciado el Proceso por escribir acerca de la democracia, de economía por haber osado insinuar algo así como un proceso de desnacionalización de la economía, de la sección libros Gicciardini lo fletó por recomendar autores que ayudaban a la penetración marxista, en deportes al General no le gustó nada que Haroldo ensalzara a los jugadores habilidosos, indisciplinados y diferentes. La última oportunidad para Haroldo era la sección de cine. Gicciardini tenía con él una paciencia especial, como la de un padre que intenta por todos los medios encauzar a un hijo descarriado o como la de un villano que no puede vivir sin su contracara. Gicciardini insistía. Incluso en algún momento se ilusionó con que Haroldo entendería sus tópicos de comprensión, adhesión y participación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Haroldo, encendió otro cigarrillo y de nuevo volvió a hacerse la luz en la oficina penumbrosa del matutino. Afuera estaba amaneciendo y Haroldo estaba enterado aún sin una ventana con vista a la calle. Su cansancio casi al borde del desmayo le decía claramente que la hora estaba cerca. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran las tres de la mañana cuando el teléfono sonó en su escritorio. La edición recién estaba saliendo de la imprenta y Gicciardini ya la tenía entre&lt;br /&gt;manos. “¿Subversivo?”, le preguntó Haroldo. “¿A qué le llama subversivo, Gicciardini?”, siguió. “¿Qué es para Usted.? ¿un ente gaseoso, maléfico?”, lo inquirió irónicamente Haroldo. “Mire amigo”- dijo Gicciardini- “subversivo es como usted todo individuo que pretende trastornar los valores fundamentales”. Haroldo no respondió. “¿Qué me hizo amigo?”, siguió Gicciardini. “Yo lo cuido, lo pongo en la sección cine y usted ¿qué hace?. Llega a sus manos un western y me defiende a los indios. No hombre, así no va”. “Usted siempre supo que yo estaba del lado de los indios, Gicciardini”, le dijo Haroldo. “Sí”- dijo el General- “y también que tenía ínfulas de mártir. Si yo le dije siempre que el cigarrillo lo iba a matar”. “Mire Gicciardini”, dijo Haroldo, “ya que volvemos al tema de la nicotina: ¿sabía usted, que al revés que los puchos, el hombre que se levanta es más grande que el que no ha caído?”, dijo Haroldo y dejó escapar una risita. “Mire Haroldo, lo que usted sí sabe es que lo espero a primera hora en mi oficina”. “Yo lo voy a estar esperando a usted”, dijo Haroldo que ya sabía como seguía el trámite y después cortó. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Haroldo abrió el segundo paquete de cigarrillos de la noche. Sacó uno con maestría y lo encendió. Hizo dibujos con el humo que no se veían en la oscuridad y se imaginó las figuras débiles. Se había quedado sin palabras. “Fumando espero a la que tanto quiero”, la melodía le invadió la cabeza y se le escapó por los labios entrecerrados en forma de canturreo. Después de ese brevísimo intervalo, siguió disfrutando del silencio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21258986-117491975474983412?l=seniorcobayo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/feeds/117491975474983412/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=21258986&amp;postID=117491975474983412&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/117491975474983412'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/117491975474983412'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/2007/03/fumando-espero.html' title='Fumando espero'/><author><name>JuanCo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='05711665045487182457'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21258986.post-116300304652665121</id><published>2006-11-08T13:22:00.000-03:00</published><updated>2006-11-08T13:24:06.526-03:00</updated><title type='text'>Alivio</title><content type='html'>El forense salió de la morgue y anunció: "No es la muerte de Nadie". Recién entonces la Sra. de Nadie respiró aliviada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21258986-116300304652665121?l=seniorcobayo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/feeds/116300304652665121/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=21258986&amp;postID=116300304652665121&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/116300304652665121'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/116300304652665121'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/2006/11/alivio.html' title='Alivio'/><author><name>JuanCo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='05711665045487182457'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21258986.post-116300291288293758</id><published>2006-11-08T13:12:00.000-03:00</published><updated>2006-11-08T13:21:52.893-03:00</updated><title type='text'>Nostalgia</title><content type='html'>Extrañaba rostros, aromas, colores, sabores y sonidos que nunca había conocido y que ni siquiera podía imaginarse; por las noches lloraba sintiéndose exiliado de lugares, barrios y ciudades de las que nada sabía, de las que nada había escuchado ni visto y que ni por asomo se había cruzado en sueños.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21258986-116300291288293758?l=seniorcobayo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/feeds/116300291288293758/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=21258986&amp;postID=116300291288293758&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/116300291288293758'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/116300291288293758'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/2006/11/nostalgia.html' title='Nostalgia'/><author><name>JuanCo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='05711665045487182457'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21258986.post-116052554928625099</id><published>2006-10-10T21:07:00.000-03:00</published><updated>2006-10-10T21:12:29.296-03:00</updated><title type='text'>Solo</title><content type='html'>Ya había caído la primera gota del Diluvio y todas las parejas de todas las especies se hacían arrumacos apretujados en el Arca cuando la Señora de Noé le dijo a su esposo: "No cuentes conmigo en esta locura". Resignado, Noé cortó amarras dejando a su mujer en tierra firme. Así, nuevamente, El hombre volvió a estar solo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21258986-116052554928625099?l=seniorcobayo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/feeds/116052554928625099/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=21258986&amp;postID=116052554928625099&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/116052554928625099'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/116052554928625099'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/2006/10/solo.html' title='Solo'/><author><name>JuanCo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='05711665045487182457'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21258986.post-115987843954287978</id><published>2006-10-03T09:05:00.001-03:00</published><updated>2006-10-03T15:18:52.856-03:00</updated><title type='text'>Splash!</title><content type='html'>Llovía con ganas y actitud en Caballito y era inminente el inicio del Vigésimo Cuarto Mundial de Intuitivos. Todos los competidores vestían las reglamentarias zapatillas blancas Gaelle de tela cumpliendo con el auspiciante de turno y ajustándose a la ocasión. Los treinta y dos profesionales, representantes de los más diversos países, se alistaban esperando el estornudo del Fiscal Controlador que daba inicio a la carrera: Debían marchar desde la esquina de la pizzería Banchero, frente a la Estación de subte línea A "Primera Junta" hasta la confitería Las Violetas, frente a la Estación "Castro Barros", siempre por el mismo lado de la vereda y sin pisar en todo el trayecto ni una sola baldosa floja. A poco de iniciada la competencia, Paul Manfredi, la esperanza argentina, marchaba primero y con varios cuerpos de distancia sobre el resto, cuando, llegando a la altura del Parque Rivadavia, sintió su pie hundirse levemente en un vaivén sin retorno y no necesitó escuchar el ruido fatídico bajo la suela para saberse acabado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21258986-115987843954287978?l=seniorcobayo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/feeds/115987843954287978/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=21258986&amp;postID=115987843954287978&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/115987843954287978'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/115987843954287978'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/2006/10/splash.html' title='Splash!'/><author><name>JuanCo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='05711665045487182457'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21258986.post-115794495893192676</id><published>2006-09-11T00:08:00.000-03:00</published><updated>2006-09-11T00:25:20.640-03:00</updated><title type='text'>El Diario de Nést/OR</title><content type='html'>¿Algo puede ser malo y bueno al mismo tiempo?. Tengo una sensación extraña. Una vez más compro un domingo por la mañana el Página/12 y una vez más siento que es el único diario que se ocupa de algunos "pequeños detalles" que otros dejan pasar por alto: Esto es...la dictura, los derechos humanos y ese pasado del que tanto intentan huir y pocos quieren escuchar. En ese sentido una vez más es saludable que escrachen a uno de esos supuestos civiles democráticos acomodaticios y olvidadizos de su pasado. En este caso le tocó al "buen alumno" (que asco!) Juanjo Alvarez. (Y pensar que fue nuestro Ministro de Justicia durante un gobierno democrático). Pero...(siempre hay un pero) por otro lado, una vez más, me parece un típico ajuste de cuentas de un diario que ultimamente se convirtió en una triste herramienta oficialista.Página/12 se jacta de revelar un pasado que hasta el momento permanecía escondido y es de la misma fortaleza de donde surge la pregunta: ¿Por qué seguía sin revelarse ese pasado? ¿por qué en este momento?. ¿sólo porque Alvarez es uno de los que auspicia la candidatura del ahora opositor Lavagna? ¿Eso quiere decir que seguramente entre las filas Kirchneristas habrá muchos con pasado cercano a las botas que se ganaron el silencio por la fidelidad al Presi?. Es triste. Es periodismo de denuncia pero a la vez es como hacerles los mandados al jefe. Al parecer siempre habrá buenos alumnos y lo que cambia es el maestro. En fin: Algún día los alumnos pensarán por si mismos y eso volverá a ser periodismo independiente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21258986-115794495893192676?l=seniorcobayo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/feeds/115794495893192676/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=21258986&amp;postID=115794495893192676&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/115794495893192676'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/115794495893192676'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/2006/09/el-diario-de-nstor.html' title='El Diario de Nést/OR'/><author><name>JuanCo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='05711665045487182457'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21258986.post-115699737603933985</id><published>2006-08-31T01:00:00.000-03:00</published><updated>2006-08-31T01:10:51.960-03:00</updated><title type='text'>Lunes otra vez</title><content type='html'>Según parece Crusoe no fue el único que acostumbraba a nombrar a sus compañeros como días de la semana. No hace tanto tiempo atrás, el magnate Hugh Hefner llegó a convivir en su mansión Playboy con siete conejitas al mismo tiempo y decidió en un arranque de creatividad envidiable bautizarlas como los días de la semana: Así mientras a una la llamaba domingo y a otra sábado, las del medio quedaron nombradas con todo lo que resta en el medio. Imagino que Hugh, solo para contradecir a los atribulados y aburridos oficinistas que sueñan parecerse a él, habrá bautizado a la más servicial de ellas con el nombre de Lunes y a la menos dócil como Domingo. Así, el Magnate, se convertiría en el primer hombre que desea con todo su corazón que acabe de una buena vez el domingo para que por fin de paso al ansiado lunes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21258986-115699737603933985?l=seniorcobayo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/feeds/115699737603933985/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=21258986&amp;postID=115699737603933985&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/115699737603933985'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/115699737603933985'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/2006/08/lunes-otra-vez.html' title='Lunes otra vez'/><author><name>JuanCo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='05711665045487182457'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21258986.post-115628860343937833</id><published>2006-08-22T20:07:00.000-03:00</published><updated>2006-08-23T00:34:24.846-03:00</updated><title type='text'>Estudiás, te cansás, ¿qué ganás?</title><content type='html'>&lt;img alt="periodismo aún independiente"src="http://www.macchi-azcuenaga.com.ar/fotos/un_cano_1.jpg"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A continuación fragmentos de la esclarecedora nota de Pablo Llonto que puede leerse completa en el último número (N 12 de agosto) de la mejor revista deportiva de los últimos años: Un caño, de Matías Martin y su gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;(...) "La moda de estudiar Periodismo Deportivo, que explotó en los 90, ya es una huella más del desastre del vale todo menemista (...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"los fulanos dueños de estas empresas que "venden educación" creen estar haciendo un bien, convencidos de que la selva es la selva y repitiendo el "a mí qué me importa que no haya más lugar en las redacciones, los pibes se anotan igual" (...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"En la Escuela de Araujo y Niembro la matrícula anual es de $360 y cada alumno abona diez mensualidades de $290 durante tres años" (...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La verguenza mayor es que muchos de ellos, en especial los que colman y chupan de la teta de TEA y deporTEA, militan en y para el sindicato, la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (la UTPBA), que en los papeles despotrica de las pasantías, "defiende la universidad pública" y ni una palabra dice de esta explotación que son las escuelas" (...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La UTPBA se queja, en sus documentos, de la explotación a los jóvenes por medio de pasantías. Pero sus dirigentes (dueños y profesores) se benefician de las mismas escuelas que firman esos contratos de explotación. El estatuto del Periodista prohíbe las pasantías" (...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(...) "Víctor Hugo Morales ha señalado en alguna entrevista que (...)si vos, te pasás cuatro años de tu vida, de los 17 a los 21 años, sustituyendo los cuatro años de formación cultural más importantes que una persona puede llegar a tener por estudiar la táctica del fútbol, la historia del fútbol y recibir de vez en cuando a otro periodista o a un director técnico y esto se considera que es la formación de un periodista y para hacerlo le cobrás a la gente una matrìcula y algo por mes y todo lo demás, me parece que es una gigantesca estafa para después vomitarle pasantes a los medios de comunicación que consiguen tener, en vez de buenos profesionales, pasantes mal preparados"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¿Qué ocurriría si la Univesidad de Buenos Aires y otras universidades estatales impulsasen las especializaciones dentro de la carrera de Comunicación?"&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias a Pablo Llonto y a Un caño por seguir haciendo Periodismo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21258986-115628860343937833?l=seniorcobayo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/feeds/115628860343937833/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=21258986&amp;postID=115628860343937833&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/115628860343937833'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/115628860343937833'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/2006/08/estudis-te-canss-qu-gans.html' title='Estudiás, te cansás, ¿qué ganás?'/><author><name>JuanCo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='05711665045487182457'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21258986.post-115628798278474280</id><published>2006-08-22T19:46:00.000-03:00</published><updated>2006-08-22T20:06:22.796-03:00</updated><title type='text'>El por qué de La trinchera del Sr. Cobayo</title><content type='html'>Mi abuela estaba a días de morir y se me ocurrió confesarle que había decidido dejar la carrera de derecho para finalmente dedicarme al periodismo. Ella, quizá, imaginando un nieto corresponsal de guerra solo atinó a decirme que estaba bien si era mi decisión pero que me cuidara porque el periodismo era una profesión "peligrosa". Hoy, muchos años después,  intento ejercitar el periodismo en un país de explotadores, oportunistas y arribistas varios, lugar en el que a pocos le importa la verdad y la calidad profesional y  a muchos (casi todos) le importa el billete. Una vez más mi abuela tenía razón: El periodismo era verdaderamente una profesión de riesgo. ¿A qué viene esto?: A que de pura bronca nomás he decidido convertir a partir de este momento a Sr. Cobayo en una trinchera donde encanar a más de uno de los tantos chantas que pululan por los medios argentinos y destacar la nobleza de algunos nobles proyectos periodísticos que resisten a pesar de todo y a pesar de nada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21258986-115628798278474280?l=seniorcobayo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/feeds/115628798278474280/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=21258986&amp;postID=115628798278474280&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/115628798278474280'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/115628798278474280'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/2006/08/el-por-qu-de-la-trinchera-del-sr.html' title='El por qué de La trinchera del Sr. Cobayo'/><author><name>JuanCo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='05711665045487182457'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21258986.post-115596059298412254</id><published>2006-08-19T00:59:00.000-03:00</published><updated>2006-08-19T01:13:01.233-03:00</updated><title type='text'>Claustrofobia</title><content type='html'>Encerrado en una habitación de dos por dos. A un metro cincuenta: El techo, de él cuelga una bombita que titila a punto de apagarse. Estoy sentado, las piernas cruzadas y sobre mi regazo un tremendo libro de tapas blandas. Aprisiono en mi mano derecha un lápiz, una goma y un sacapuntas. Tapia 4 de Matemáticas: Tengo que resolver todos los ejercicios correctamente, recién entonces el carcelero volverá por mi. Alguien arrancó las páginas con las soluciones.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21258986-115596059298412254?l=seniorcobayo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/feeds/115596059298412254/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=21258986&amp;postID=115596059298412254&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/115596059298412254'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/115596059298412254'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/2006/08/claustrofobia.html' title='Claustrofobia'/><author><name>JuanCo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='05711665045487182457'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21258986.post-115526091155645868</id><published>2006-08-10T22:46:00.000-03:00</published><updated>2006-08-10T22:53:07.946-03:00</updated><title type='text'>La reflexión del día</title><content type='html'>&lt;img alt="y este corre toda la cancha" src="http://www.montevideo.com.uy/queesdelavida/img/personajes/contenido_nuclear.jpg"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensar que Lee Majors, el Hombre Nuclear, le había costado, al gobierno de los Estados Unidos, la friolera (en esos tiempos) de seis millones de dólares… y hoy cualquier defensor rústico sale eso y mucho más.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21258986-115526091155645868?l=seniorcobayo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/feeds/115526091155645868/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=21258986&amp;postID=115526091155645868&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/115526091155645868'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/115526091155645868'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/2006/08/la-reflexin-del-da.html' title='La reflexión del día'/><author><name>JuanCo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='05711665045487182457'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21258986.post-115506285551927651</id><published>2006-08-08T15:43:00.000-03:00</published><updated>2006-08-08T15:47:35.536-03:00</updated><title type='text'>Vuela, vuela...</title><content type='html'>ULTIMO MOMENTO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;13:55 | Trabajadores de la aerolínea LAN protestaron por el centro porteño en reclamo de mejoras salariales &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El País &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las azafatas y comisarios de a bordo de la empresa Lan Argentina, realizaron hoy una singular protesta en demanda de una recomposición salarial y de un convenio colectivo de trabajo, bajo el lema &lt;strong&gt;"LAN el encanto de volar, es el espanto para trabajar". &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sr. Cobayo dijo: "Me encanta cuando la gente le pone creatividad al asunto".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21258986-115506285551927651?l=seniorcobayo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/feeds/115506285551927651/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=21258986&amp;postID=115506285551927651&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/115506285551927651'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/115506285551927651'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/2006/08/vuela-vuela.html' title='Vuela, vuela...'/><author><name>JuanCo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='05711665045487182457'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21258986.post-115440111754384839</id><published>2006-07-31T23:44:00.000-03:00</published><updated>2006-07-31T23:58:37.563-03:00</updated><title type='text'>Rastros</title><content type='html'>Él se llamaba William Hobe y ella Marta, él era belga, ella argentina. Juntos sumaban más de un siglo. Vivían debajo de la casa de mis padres, eran silenciosos y se los veía poco. Rara vez tuve el secreto privilegio de entrar a la casa de ellos, pero de esas pocas oportunidades rescato el recuerdo alucinado de habitaciones repletas hasta el techo por muñecos multicolores, tristes, afelpados y con ojos a punto de despegarse: Osos, jirafas, vacas, chanchos, tucanes, perros, gatos, de las más variadas formas. William y Marta tenían un auto muy viejo que se desarmaba al andar y alguna vez vinieron con la noticia de que el ventilador de acero del frente había volado quién sabe con que filoso destino. También tenían una especie de remolque en el que William (cual Noé) cargaba todos los fines de semanas parejas y parejas de animales multicolores más todo lo necesario para montar una tienda en algún Parque de diversiones. Algunas latas y unas bolas de trapo hacían el resto. También uno que otro rifle de aire comprimido. William y Marta montaban y desmontaban su tienda como esos circos errantes. Allí se podía probar puntería y llevarse con suerte uno de esos muñecos multicolores que tanto me gustaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una de mis visitas a su casa, Marta me había regalado un conejo celeste que me superaba largamente en tamaño. El conejo durmió junto a mi cama por mucho tiempo hasta que producto de los años y el duro trato que yo le daba comenzó a perder unas simpáticas bolitas de telgopor que le hacían de relleno y así, a mi paso (y al de él) íbamos dejando por la casa un rastro de bolitas blancas. Una mañana mi conejo celeste  desapareció y yo embarcado en una especie de locura comencé a dar vuelta cada rincón de mi casa mientras mi madre trataba de calmarme anticipándome que Marta tenía otro muñeco preparado para mí. Lo cierto, es que siguiendo el condenatorio rastro de telgopor llegué a la conclusión de que mi madre lo había tirado a la basura. Las bolitas la delataron y por un tiempo no pude perdonarla por tremenda ofensa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí era cierto que Marta tenía preparado para mí otro muñeco. Ella me pidió que fuera hasta el auto donde William me daría mi nueva mascota. Me acerqué al garage y William como podía con su mano hábil intentaba cortar con una navaja unas tiras que sostenían bultos con muñecos sobre el techo del auto ( Mi padre luego me contó que William había perdido la movilidad de su mano izquierda, en su Bélgica natal, cuándo empujando el auto de un amigo que había quedado atorado en el barro, cayó y fue arrastrado por una de las ruedas que aceleraban a gran velocidad) William cortó una de las tiras y bajó una bolsa, pero en el rápido movimiento se hizo un corte en la mano hábil que lo obligó a soltar el bolsón negro mientras insultaba y se aprisionaba la mano entre las piernas. William se miró su mano y yo también la miré esperando ver el rastro de sangre corriendo por la palma. En cambio, su mano dejó caer una lluvia de bolitas de telgopor. William me miró a los ojos y sin desviarme la mirada metió su mano herida en el bolsón negro, sacó un tremendo oso naranja con ojos celestes y me lo pasó. Sin decir ni gracias y embargado por la emoción subí la escalera hacía mi casa abrazado a mi nuevo oso naranja. Hasta el último escalón sentí que William me miraba, luego volvió a su tarea de descargar bolsas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21258986-115440111754384839?l=seniorcobayo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/feeds/115440111754384839/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=21258986&amp;postID=115440111754384839&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/115440111754384839'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/115440111754384839'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/2006/07/rastros.html' title='Rastros'/><author><name>JuanCo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='05711665045487182457'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21258986.post-115349834356414086</id><published>2006-07-21T12:51:00.000-03:00</published><updated>2006-08-10T22:55:27.240-03:00</updated><title type='text'>El humor de Clarín</title><content type='html'>Viva, la revista de Clarín lo anunció como la nueva gran cosa del humor gráfico. Que era irónico que era sútil, que era preciso. Y ya de entrada un tipo que se hace llamar Jordi y que se dice Catalán pero nació en Uruguay me da mala espina. Lo cierto es que yo de ilustración no sé un corno y por lo tanto lo único que puedo decir es que el nuevo valor de Clarín dibuja muy bonito pero... ¿humor? ahhh...que tiene que ver con la modernidad y que no entiendo nada de humor. Será. En fin que con los "chistes" de Jordi Labanda (¿oriental?)me pasa lo mismo que con casi todo Clarín: Nada. ¿Pero usted dice que vino a reemplazar el espacio vacío que dejó Bucay? Entonces: ¡Bienvenido a la Argentina el gran ilustrador asturiano Jordi Labanda!. ¡Joder!.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21258986-115349834356414086?l=seniorcobayo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/feeds/115349834356414086/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=21258986&amp;postID=115349834356414086&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/115349834356414086'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/115349834356414086'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/2006/07/el-humor-de-clarn.html' title='El humor de Clarín'/><author><name>JuanCo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='05711665045487182457'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21258986.post-115334447453945280</id><published>2006-07-19T18:17:00.000-03:00</published><updated>2006-07-20T10:32:42.933-03:00</updated><title type='text'>Tokio</title><content type='html'>&lt;img width="400" alt="asi comienza Tokio"src="http://www.parolecon.com/historiashumanas/expo/10.jpg"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(así comienza Tokio y estoy viendo como sigue)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;em&gt;(...) “en todas las batallas los primeros en ser vencidos son los ojos” &lt;br /&gt;           Tácito. Agrícola Germania. Diálogos sobre los oradores. &lt;/em&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;1. SILENCIO&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es increíble la cantidad de ruidos que tiene el silencio, ruidos que muchos se pierden por impacientes. Zuum...clack...zuum...clack… hacían de izquierda a derecha y de derecha a izquierda los limpiaparabrisas, barriendo los gotones de lluvia que bajaban desde el techo del auto como en un tobogán. Cada tanto uno de los limpiaparabrisas se trababa, mmmgeeeeek, mmmgeeeeeek... clamaba como ahogada la escobilla de goma friccionando contra el vidrio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Chuk,chuk,chuk,chuk…repetía insistente el motor en marcha, chuck,chuck,chuck,chuck….repetía. Plick,plick, plick, plick... rebotaban las gotas contra el auto. Pedro “El Rubio” empujó el asiento hacía atrás con sus casi cien kilos, kreeeeeek...crució el asiento. Tic, tac, tic,tac, tic, tac… sonaba el punto rojo en el tablero que avisaba de la luz de stop encendida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pedro “El Rubio” estiró el brazo hasta la guantera, kreeeeeeeek... volvió a crujir el asiento cuando se inclinó hacía la derecha. Clac!, sonó en seco la tapa de la guantera que Pedro “El Rubio” destrabó y dejó caer con descuido. Metió su mano ruda en la oscuridad del compartimiento,  y con sus dedos gordos y torpes revolvió, hurgando a ciegas. Los ruidos se sucedieron sin orden, confundibles en el montón. Pedro “El Rubio” cesó en la búsqueda, sacó un paquete de pastillas Halls y con la misma mano cerró la guantera, clac!, hizo la traba al encastrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como una rata rascando papeles en la oscuridad, así sonaba el celofán transparente desarmándose en los dedos de Pedro “El Rubio”. A eso le siguió el ruido de la saliva mezclándose con el caramelo. Sruuuuuuuuup, sruuuuuup. Un minuto después la primera mordida, crak!, se rompió la golosina aprisionada contra sus muelas. Sruuuuuuup,sruuuuuup volvió a cobrar protagonismo la saliva. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Zummm, clack....zummm,clack, los limpiaparabrisas, kreeeeek, el respaldar, plic,plic,plic,plic....las gotas de lluvia, sruuuuuuuup,sruuuuuup, la saliva, crack! el caramelo rompiéndose, chuuk,chuuk,chuk...el motor en marcha, tic,tac,tic,tac... la luz de stop en el tablero. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pedro “El Rubio” empujó su asiento hacía atrás lo más que pudo, haciendo presión con la espalda, creeeeeeeek... levantó la vista, alzó la mano y acomodó el espejo retrovisor, geeeeek...hizo el encastre de plástico. Allí estaba, en el asiento de atrás, todavía sin moverse. Ningún ruido, la pequeña nariz apenas si se modificaba con cada respiración. Imperceptible dejaba escapar una constante respiración muda. Apretaba los labios como nerviosa. Sus ojos rasgados y diminutos se abrían y cerraban como en un tic molesto. Ella no dejaba de mirarlo ni por un instante.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21258986-115334447453945280?l=seniorcobayo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/feeds/115334447453945280/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=21258986&amp;postID=115334447453945280&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/115334447453945280'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/115334447453945280'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/2006/07/tokio.html' title='Tokio'/><author><name>JuanCo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='05711665045487182457'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21258986.post-115314565083451914</id><published>2006-07-17T11:10:00.000-03:00</published><updated>2006-07-17T11:14:10.836-03:00</updated><title type='text'>Jamais Vu</title><content type='html'>Lo veo en mi hija, y pienso que sería maravilloso vivir toda la vida con ese don. Ella en su inocencia tiene la extraña aptitud de vivirlo todo con la sorpresa de la primera vez. Sería como vivir con un déjà vu crónico, pero exactamente al revés: Siempre con la sensación de estar descubriendo algo nuevo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21258986-115314565083451914?l=seniorcobayo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/feeds/115314565083451914/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=21258986&amp;postID=115314565083451914&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/115314565083451914'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/115314565083451914'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/2006/07/jamais-vu.html' title='Jamais Vu'/><author><name>JuanCo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='05711665045487182457'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21258986.post-115314527624339513</id><published>2006-07-17T11:06:00.000-03:00</published><updated>2006-07-17T12:18:42.776-03:00</updated><title type='text'>Gracias totales</title><content type='html'>Este blog es realidad gracias al buen gusto, la paciencia y el padrinazgo de &lt;a href="http://ficcionalista.blogspot.com" target="_blank"&gt;Don F!&lt;/a&gt; (El rey de los blogs). Gracias Totales! (una vez más)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21258986-115314527624339513?l=seniorcobayo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/feeds/115314527624339513/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=21258986&amp;postID=115314527624339513&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/115314527624339513'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21258986/posts/default/115314527624339513'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seniorcobayo.blogspot.com/2006/07/gracias-totales.html' title='Gracias totales'/><author><name>JuanCo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='05711665045487182457'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry></feed>